Darle lo mejor de cada día a los niños para hacerlos muy felices, y estando orgullosos de cada niño como un ser individual que tiene miles de posibilidades de aprendizaje.
Dejamos que los niños se muevan libres, toquen muchas texturas, canten, cuiden de sí mismos y de los demás, jueguen mucho y vivan intensamente sus primeros años antes de entrar al kínder. |